jueves, 19 de enero de 2012

El agua que nos da la vida




El 2011 fue un año para pensar en el agua y en la vida. Las lluvias, sumadas a una mala gestión ambiental, inundaron gran parte del país y desataron una de las peores crisis humanitarias en Colombia. Millones de personas lloraron viendo como el agua se llevaba lo poco, o mucho, que tenían. 


Por otra parte, ante la dramática posibilidad de que la industria minera pueda acabar con nuestras reservas acuíferas en los páramos y en las zonas rurales, salimos a las calles y gritamos. Gritamos en Bogotá, en Bucaramanga, en Tabio y en otras poblaciones del país. Gritamos con la convicción de quien ve su presente y su futuro seriamente amenazado. Gritamos que preferimos quedarnos con el agua, que nos da la vida, y no deslumbrarnos con el brillo vanidoso del desarrollo consumista.


Y como si no pudiera ser de otra manera, mi 2011 terminó con un homenaje al agua y a la vida frente al glaciar Perito Moreno en Argentina. 


Fotografía: Tatiana Duplat



Para qué palabras cuando se está frente a semejante inmensidad. 265Km2 de hielo que se desplazan por el valle a una velocidad de 2 metros por día.



Fotografía: Tatiana Duplat


No deja de ser impactante saber que el 70% del agua dulce que hay en el planeta se encuentra en forma de glaciar.


Fotografía: Tatiana Duplat

Más impactante aún saber que hasta acá han llegado las empresas mineras que pretenden explotar oro, aun a sabiendas del riesgo que implica esta actividad para las reservas de agua de la humanidad.

Fotografía: Tatiana Duplat

Todo parece indicar que aún tendremos mucho por gritar frente a esta nueva forma de colonialismo, mientras tanto me quedo en el silencio de este templo natural donde se honra al agua y a la vida por encima de cualquier otra consideración. Bienvenido 2012.


P.D: Me acabo de enterar y estoy celebrando, la comunidad de Tabio empieza a ser escuchada en su reclamo ambiental. Hoy cierran la empresa gravillera que ha causado tantos estragos allí.

lunes, 2 de enero de 2012

Al sur

A veces, no muchas, la fortuna sonríe de la manera más sutil e insospechada. Esta fue una de esas veces. Inesperadamente el imponente paisaje del Parque Nacional los Glaciares de Argentina irrumpió en mi ventanilla del avión y, durante 20 minutos de sobrevuelo no planeado, me dejó este maravilloso e inolvidable regalo.


Se alcanza a ver parte de los 2.600 km2 cubiertos por 47 glaciares. Gigantescos ríos congelados que fluyen por entre las montañas recordándonos lo minúsculos que somos los seres humanos. Aquí alcanzan a verse los glaciares Perito Moreno, Upsala y Viedma, así como el Monte Fitz Roy.


Fotografía: Tatiana Duplat

Fotografía: Tatiana Duplat



Fotografía: Tatiana Duplat

Fotografía: Tatiana Duplat

Fotografía: Tatiana Duplat

Fotografía: Tatiana Duplat

Fotografía: Tatiana Duplat

Fotografía: Tatiana Duplat

Fotografía: Tatiana Duplat

Fotografía: Tatiana Duplat

Habitar el tiempo de los otros

Este articulo fue publicado en la revista Ranchería del Fondo Mixto de la Cultura y las Artes de La Guajira . Abril de 2017. Edición No. 17 ...